martes, 8 de noviembre de 2011

¿Y si...?

Si tuviera menos vida,
y un par de heridas no cicatrizadas.
No dudaría un instante,
en robarte la mirada.

Si mi corazón fuera más noble;
si mi alma, menos vieja.
Si entre tus pasos y los míos,
hubiera menos caminos.

Si la celestial luz de tus pupilas,
me hubiera tocado en aquellos días.
Si el canto de tu alma,
me acompañara en la cama.

No sé qué sería de ti, de mi,
solo sé que estas palabras no existirían
y que esa despedida subterranea,
se habría tornado más larga.

Hoy festejo que estés
en el espectro de este mundo
un año más, compartiendo tu alegría...
Y tus ojos de cielo.