viernes, 20 de enero de 2012

Ponga su nombre acá: ____________

Quise estudiar mis pasiones
y me encontré con las visiones
del paisaje de tu rostro
tan nuevo y tan conocido,
tan ingenuo y tan letrado,
tan tuyo.

Mientras canto la poesía del maestro Sabina
y me quejo de estas dos noches perdidas
llevo pensando en ti
diez cigarros, seis cafés...
¿Cómo te digo que todos estos días?

Me ganó una charla y una taza de café
y este mascarín de niño inquieto
de coqueto de manual, de mujeriego
pasó a mejor vida.
Yo pasé a vida mejor.

Ya sin máscara contra el desengaño
¿Y es que cómo en cinco años
no te han dado lo que pides?
¿Y es que cómo en cinco años
has dejado de soñar?

Es el caso de la niña
de cabello enredado
y lo pienso resolver como es debido.
No hay chaleco antibalas que funcione
ni pistola que yo quiera disparar.
Es el corazón y ya.

Déjate sorprender, ven y vuela
tengo el alma en mar abierto
la consciencia en libertad.
Tengo ganas de tus ganas.
Nada más.