jueves, 30 de agosto de 2012

En la cara

¿A mí qué me importa el epitafio?
Si lo que no quiero es morirme.

¡Qué no acabe nunca la vida que llevo!
¡Qué no pasen los bares,
las mujeres,
el cine
y los amigos!

¡Qué no llegue el día en que no pueda fumar!
Porque no soy
ni poeta,
ni cineasta,
ni mucho menos artista.

Solo soy un fumador,
a tiempo completo,
con algunos ratos libres.

No quiero ni pensar
que uno de estos días
tendré que evitar mojarme en la lluvia
o estaré obligado
                           -por un oxidado cuerpo-
a no desvelarme más.

Por lo mismo,
cada vez que se me acerca
esa puta de buen gusto
amenazo
                           -papel y pluma en mano-
con escupirle en la cara
malas palabras
que ustedes
                           -erróneamente-
llamarán poesía.