viernes, 20 de mayo de 2016

Losdós.

40 millones de personas se han subido y bajado del metro desde el último beso que nos dimos. Yo soy una de ellas; ocho de ellas. A ninguna de esas personas le pediría que viviera conmigo. Ven. Pronto.

Han sido días cargados de esta necesidad tan mía de saber que me quieres con tus manos. Dejé, en la puerta del museo, justo en sus escaleras, todas las piedras. Me las cambiaste por bonitas macetas con plantitas bebé y me encomendaste que cuidara de ellas, creo que lo estoy haciendo bien.

Estoy seguro, de una forma muy extraña, de que quiero que me ayudes a crecer esas plantitas.

Nada me mueve más que yo.
Y yo, contigo.
Luego tú.
Losdós.
Así, sin espacio.

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