martes, 18 de octubre de 2016

Estoy triste

Tengo una tristeza sostenida,
latente, contrastante,
pequeñita.

No sé si se debe al último desamor,
a la muerte de mi papá en enero,
a que este año no he dirigido ficción,
o al sinsentido de la existencia.

Pero ahí está,
todas las mañanas,
junto a mi desorden.

Entonces pienso,
en mi último desamor,
en la muerte de mi papá en enero,
en que no he dirigido ficción,
en que la vida no tiene sentido,
justo después de que sale el sol.

Me disgusta mi tristeza,
pero me gusta pensar en Alejandra,
en mi papá,
en qué quiero dirigir,
y en que esto de vivir nunca va a tener sentido.

La tristeza pequeñita,
sostenida,
se convierte en ilusión,
y la ilusión en sentido,
y el sentido en nombres propios,
y los nombres propios en pasiones,
y las pasiones en ideas,
y las ideas en conversaciones,
y las conversaciones en momentos,
y los momentos trascienden.